Minerales, Gemas y Piedras Preciosas

<h3><center>1. Agata</center></h3> <h3><center>2. Agata</center></h3> <h3><center>3. Agata</center></h3> <h3><center>4. Agata</center></h3> <h3><center>5. Agata</center></h3> <h3><center>6. Agata</center></h3> <h3><center>7. Agata</center></h3>

1. agata.

AGATA.


AGATA


    Dur. 6,5 a 7; PE. 2,59-2,67; Ind. 154-155 (Bi) (SiO2) H2O infusible al soplete y soluble en ácido fluorhídrico, fluorescente, en zonas bandeadas de color.

    Conforme a su aleación mineralógica, el ágata pertenece a las piedras de Cuarzo en su variedad Criptocristalino bajo el grupo denominado Calcedonias y está formado por un conjunto de zonas con estructura bandeada formando capas de forma circular o elípticas y las diferentes bandas dependen del grado de transparencia y del color, debiendo su origen al silicato microcristalino que sedimenta en las burbujas de las piedras eruptivas enfriadas, como en el pórfido.

    De este origen aclara también las ricas existencias de ágatas en las piedras eruptivas del “Hundsvück” es decir en los alrededores más inmediatos de Idar-Oberstein, existencias ya conocidas desde la antigüedad y que durante largo tiempo fue la base de la industria joyera de la citada región.

    A esta variedad del grupo de la Calcedonia, se le conoce con el nombre genérico de Agatas y según el color de las bandas o capas, se denominan, ágata cornalina, ágata jaspe, etc. Y si las nadas en su estructura son rectilíneas  se llaman Onix u Onice, las de color blanco y negro, Sandonix o Sardonice, las de color blanco y rojo.

    El Ágata natural se representa casi siempre con bandas de tonos lechoso; rosa, rojizo, gris, etc. Siendo las más frecuentes las de color grisáceo.

    “Achates” se llamaba un riachuelo que descubrieron los griegos en sus conquistas en la isla de Sicilia, y como hallaron en las orillas de este riachuelo piedras de hermosura y dibujos raros que podían labrar y convertir en las piedras preciosas más bellas, dieron a estas piedras el nombre del riachuelo: “achates”. Los griegos han pulido o, mejor dicho, tratado en penoso trabajo las piedras brutas, dándoles forma y transformándolas en piedras preciosas, de un brillo encantador. Las capas de colores claros y oscuros de muchas piedras indujeron a los griegos, en esculpir cabezas y hasta figuras enteras en unas de las capas de colorees que resaltaban plásticamente de la capa inferior de color diferente. De esta manera se hicieron los primeros camafeos.

    Al haberse obrado la decadencia de la cultura griega, los romanos heredaron la predilección que los griegos mostraron por el ágata, y también los romanos atribuyeron virtudes mágicas a esta piedra tan rica en colores, dibujos y posibilidades de trabajarlas. Conforme la particularidad de su dibujo, desempeño el papel de piedra del  amor, piedra protectora contra el veneno y contra la mordedura de animales feroces; prometía a su dueño riqueza, buena cosecha, herencias valiosas y el donde la elocuencia. Pulverizada y bebida con zumo de manzana, representaba un  medicamento contra el delirio y la locura. Cada una de las diversas clases de esta piedra tuvo un significado especial.

    La gran variedad que ofrecen esta clase de piedras las convierte en un excelente objeto para coleccionistas apasionados. Y la significación astrológica del ágata depende de su color y dibujo.

    Actualmente las existencias de ágatas proceden del Brasil, Uruguay, Madagascar, La India y en los Montes Urales. Australia. Las minas de ágatas se hallan en las canteras y mediante excavaciones en superficie de la tierra se encuentran ágatas del tamaño de un grabanzo o de un gran tamaño. Un trabajo penoso que exige paciencia, valor, nervios de hierro y salud, es decir, hombres enteros. Las ágatas todavía se trabajan en algunas canteras de la siguiente manera: se hiende el bloque bruto; luego se corta con la sierra de diamante, para luego tallarse con muelas enormes de piedras areniscas, dando a las piedras las formas y tamaños apetecidos. La piedra tallada se pule en un tronco de haya giratorio, untado con tripol. Los trabajos de taladrar se efectúan mediante espigas de acero rotatorias, provistas de pedacitos de diamantes y de “arco de violín”, conocidos ya en la antigüedad.

    Es muy importante señalar que las calcedonias y ágatas debido a la porosidad de su materia mineralógica, la mayor parte que existen en el mercado son teñidas.

    Los procedimientos de que se valen para dar estas coloraciones suelen ser los siguientes: para el color azul se trata la piedra con solución de ferrocianuro potásico durante 15 días. Se lava y se vuelve  a tratar con solución de sulfato de hierro durante 8 horas. Si se desea un azul intenso se lava con sulfúrico diluido después del tratamiento anterior: así se obtiene el llamado lapislázuli suizo.

    El color rojo se consigue en una solución de nitrato de hierro durante un mes y se calienta la piedra y se lava durante varias horas y la destreza del operador le dará el color más o menos intenso.

    El color verde también se opera con bicromato potásico de 15 a 30 días. Después se trata  con vapores de carbonato amónico en recinto cerrado unos 15 días, donde en fondo se colocado una solución de nitrato de níquel.

    El color negro se obtiene sumergiendo la piedra en aceite de oliva, o bien en una melaza (azúcar-miel) a 400 . Después se trata con ácido sulfúrico concentrado que carboniza el aceite  y azúcar y se calienta durante una hora a poca temperatura.

    Cuando se colorea de fantasía y se utilizan anilinas se alteran los colores por acción de la luz solar.

    Desde tiempo inmemorial se han utilizado las ágatas  de color (marrón claro y  oscuro, verde azul y negras), talladas en cabujón como adorno en muy variadas alhajas.

    Ya los caldeos supieron esculpir estas piedras, utilizándolas como sellos para estampar en cera, garantizando documentos reales y de personajes.

    Los griegos y romanos hicieron obras de muy alto nivel artístico en entalles y camafeos sobre ágatas en las cuales se representan figuras diversas, unas en realce /camafeos) y otras grabadas en profundidad (entalles).

    Para la confección de los camafeos se aprovechó la representación del ágata, en capas de distinto color o intensidad, consiguiendo labrar la figura  (mujer, busto, trofeo, paloma, barca, etc.) en relieve aprovechando una capa de color, quedando en el fondo distinto.

    Esta moda griega volvió a coger su auge durante el renacimiento, extendiéndose su uso a las sortijas, grabando en la piedra escudos heráldico familiares.

    Desde el siglo pasado impera la moda de entallar los escudos en ágata de dos colores o tonos, pero los diferentes tallistas han recurrido a la “!confección” de la piedra bicolor, con dos distintas, muy bien pegadas. La superior suele ser de color lechoso y en ella se recorta el contorno del escudo, y en la inferior, de color oscuro, entalla los emblemas.

    En alhajas se ha empleado para adornos y botonaduras de puños y broches, lapidadas en forma de cabujón. Cuando son grandes pueden montarse en sortijas, circundadas de pequeños brillantes o rosas, siendo muy lucida para este fin la variedad “calcedonia azul”.

    El ágata tiene tal dureza, es tan refractaria a cuanto se le quiera oponer, en especial contra ácidos corrosivos, que hasta el presente no se ha podido encontrar sustituto a los morteros tallados en dicha piedra. Y a más  de las virtudes propias del material han trabajado cada una de estas piedras con tal precisión y perfeccionamiento de acabado, que los boticarios y químicos los consideran como únicos para el servicio de sus laboratorios.

    Las placas empleadas para preparar las mezclas, espátulas, espátulas y la mayoría de los instrumentos necesarios para los dentistas en sus empastes son de ágata.

    También para la preparación de piedras para ejes de básculas de precisión. Las piedras de soportes para contadores, compases, contadores de agua, que por menudencia y precisión representan una pequeña obra maestra. Es innegable que con el invento de las piedras sintéticas ha desplazado mucho el empleo de esta piedra n obstante el ágata  por su extremada propiedad refractaria contra la humedad y corrosivos, es la adecuada por excelencia para ser utilizada en compases y contadores eléctricos y soportes de telares. En la industria del cuero se emplea todavía para tersar pieles, grandes rodillos y piedras planas de cantos redondeados e igualmente se emplea, en las fábricas de papel de colores, fábricas de cubiertos, etc.

    Agata musgosa: es una variedad de calcedonia incolora y translúcida cuyas inclusiones de material oscuro recuerdan por sus formas al musgo, de ahí su nombre, siendo su dureza y peso específico algo inferior al ágata natura, si bien, se parece a las variedades cristalinas.


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