LAPISLAZULI


    Su nombre es del latín Lapis, piedra azul.

    Dur. 5,5-6; P.E. 2,40 -2,55; Ind. 1,500 (monorrefringente). Es un silicato de compuesto de aluminio y sodio. Cristaliza en el sistema cúbico, y no es posible su corte para el clivaje; su fractura es concoidea.

    eguramente muchas de las piedras nombradas en la antigüedad, como zafiros, eran de esta gema.

    Sus yacimientos más importantes son los de Afganistan, India, Siberia, China y Chile; últimamente también de Brasil, en Granada (España) también existe una mina de lapislázuli, aunque de muy pequeña importancia.

    Su colorido es de un bonito color azul, generalmente oscuro o azul cielo o verdoso, frecuentemente con manchas amarillas de piritas metálicas, y su color no es uniforme, está muy repartido. Es gema opaca. Al fuego pierde su color, y se altera, es soluble al acido clorhídrico.

    Sus defectos e inclusiones ya hemos indicado que son manchas amarillas de oro, procedentes de las piritas de hierro, y también se encuentran muchas veces blancas de la calcita.

    Su empleo es en aderezos y piezas de ornamentación principalmente, citando ejemplares como el que presenta el globo terráqueo, que es la masa más grande conocida de esta piedra, que está en la parte superior de la Capilla de San Ignacio de Loyola de la iglesia de Jesus , de Roma.

    En el museo del tesoro del sultán de Constantinopla (hoy Estambul) existe un ancla maravillosamente labrada. En Paris se guarda una empuñadura de espada regalada por Tippoo Saib a Luis XIV; una jofaina de lapis con cuarzo y piritas, y una copa de lapis piritoso en forma de navecilla que ha sido estimada en gran valor.

    En el Museo de Florencia existe, entre otras piezas, un maravilloso jarrón de lapislázuli de 41 cmts., obra de Bernardo Buontalenti por encargo de Francisco de Médicis que se tiene por la mejor obra de lapislázuli de Afganistán, estando montado sobre oro y esmaltes. Igualmente en el citado museo existe un vaso de lapislázuli de 27 ctms. De alto confeccionado con lapis de dos colores, combinando con esmaltes.

    El lapislázuli se puede producir artificialmente. Llegando a lograse calidades bastante aceptables; se talla en facetas o en cabujón, y toma buen pulido, avivándose el mismo con la rueda de madera de estaño y lavándola con agua jabonosa. El ágata azul no debe admitirse como lapis, y si se tiñe debe advertirse, aunque estos baños de confusionismo se alteran al pasar poco tiempo.

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