TOPACIO


    Es un fluo-silicato de aluminio con reemplazamientos molecular de átomos de flúor por oxhidrilos con formula química Al2 (F OH)2 Si O4 y cristaliza en ortorrómbico y en prisma terminados en un pinacoide y hábito prismático. Dur., 8; P.E., 3,5; Ind., 1,61 a 1,62; birrefringencia de 0,010

    El nombre de topacio es antiquísimo, ya Plinio llamaba topacio a una piedra amarilla, que hoy se identifica con el peridoto, por ello, su origen es discutido, siendo el más generalizado que esta piedra preciosa debe su nombre a la isla de Topazos, en el mar Rojo, nombre que le ha sido conferido en la antigüedad y en aquel tiempo se atribuían virtudes mágicas, al topacio, se dice de él, que calma las pasiones violentas del corazón, que quita la ira y que frena las fantasías vehementes.

    Ciertamente, en la antigüedad se especulo mucho con esta piedra, solo que no era la que ahora conocemos con el nombre de topacio, sino con el de peridoto.

    Los incoloros, azules y marrones-rojizos tienen inclusiones líquidas y pueden verse como dos o tres burbujas superpuestas liquidas que pueden tener también gas de anhídrido carbónico.

    Se encuentran las siguientes variedades, incoloros naturales o por tostación artificial, amarillos desde el claro al oscuro, a veces, al rojizo. El rojizo más fuerte variedad de las minas de San Luis de Potosí (México) el rosa que es producido artificialmente por tostación, según hemos indicado, verde-azulado parecidos al agua marina, de procedencia de los Urales, y azules hallados en África.

    En el Brasil abundan mucho y los verdaderos se le conoce con el nombre de imperial, siendo de gran valor y difícil de hallar tamaños grandes, siendo su colorido muy bello de un color amarillo oro. Este topacio, el único que es susceptible de ver el espectro de absorción , pues al contener trazos de cromo da el espectro más líneas dobles en el rojo a 6.820 amstrongs, ya que en los demás topacios es difícil ver los espectros.

    Los yacimientos de los topacios, generalmente se hallan en vetas pegmáticas o en forma de cantos rodados en el lecho de los ríos, siendo muy abundante en el estado de Unios, Gerais, Ouro Preto (Brasil), Ceilán, Urales, África, Madagascar, México, Estados Unidos, Etc.

    Los tamaños de las piedras brutas son muy diversos. A veces tienen el tamaño de una nuez; otras son más pequeñas y si se tiene suerte se hallan drusas que ofrecen entonces una gran cantidad de estos topacios.


SU EMPLEO EN JOYERIA


    De las piedras finas de menor valor (porque se emplea el “cuarzo citrino”), es la más solicitada en los momentos actuales, con preferencia en los tonos oscuros, denominados vulgarmente “coñac”.

    Aunque en el comercio el topacio que se ofrece, el 99% son cuarzos citrinos, es oportuno dar a conocer la siguiente;


TABLA IDENTIFICATORIA DEL TOPACIO


Piedra

Dur.

P.E.

I.R

Doble R.

Dicroísmo

 

 

 

 

 

 

Topacio

8

3,53

1,62

0,010

aceptable

Cuarzo

7

2,65

1,55

0,009

débil

Heliodoro

7,5

2,68

1,57

0,006

débil

Damburita

7

3,00

1,63

0,006

débil

Turmalina

7

3,10

1,63

0,018

aceptable

Apatito

5

3,20

1,64

0,002

fuerte

Crisoberilo

8,5

3,72

1,74

0,008

aceptable

Zafiro

9

3,99

1,76

0,008

débil

Circón

7,5

4,69

1,95

0,059

débil

Ortoclasa

6

2,56

1,53

0,005

débil

Vidrio

5

3,7

1,63

no

no

 

 

 

 

 

 

 

    Es moda introducida en América del Sur, donde existen magníficos ejemplares. Se montan preferentemente en sortijas y, sobre todo, si son ejemplares grandes de peso de unos 30 quilates y talla regular, completando su lucida presentación con el adorno de algunos brillantes colocados artísticamente; pero tal vez no sea una moda perdurable, como se ha dicho de las grandes aguamarinas.

    En alhajas antiguas es frecuente hallarlas en forma oval y montadas con perlas en oro, así como en collares, colgando en forma de lágrima.

    Con el coral se combina con gran aceptación, existiendo en la joyería antigua multitud de pendientes a base de topacios, oro y coral artísticamente trabajados.

    El topacio que existe en el comercio la mayoría de él es el corindón amarillo sintético, pues aunque ha sido sintetizado, solo tiene interés científico de experiencia y sin valor alguno comercial.

    A título de curiosidad es oportuno indicar que el más grande topacio del mundo se encuentra en el Museo de Florencia, aunque no es muy bello. Es también famoso el de la corona portuguesa, conocido como “Topacio Braganza”, que por su belleza y gran brillo paso por brillante por muchos años hasta que se descubrió que era un topacio incoloro y en varios museos mundiales existen bellos ejemplares, sobre todo en el británico que tiene ejemplares, entre otros, uno de color azul procedente de Brasil que pesa 8 libras y de gran valor.

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