TURMALINA


    En la antigüedad la turmalina no era conocida; se hallaba confundida con otras piedras según su coloración.

    Holandeses que regresaron a principios del siglo XVIII a su patria, llevaron de la isla de Ceilán una hermosísima piedra preciosa que  llamaron turmalina. Este nombre significa “atraedor de cenizas”, pues esta piedra preciosa ofrece la particularidad de hacerse eléctrica si se calienta o se frota, para luego atraer así pequeños pedacitos de papel y cenizas. Múltiples como los colores de la turmalina son las virtudes mágicas que se atribuyen a esta piedra preciosa. Se decía que quien llevara la turmalina se veía protegido por la suerte encontrando grandes simpatías entre los hombres: la piedra le conservaba castidad y salud duraderas. Además, que la turmalina despliega las alas de la inspiración poética, que estimula la intuición, que procura buenas amistades y relaciones, aumentando el saber y las virtudes intelectuales de quien llevaba esta piedra preciosa.

    Esta gema de composición química muy compleja, es un silicato complejo de boro y aluminio, con magnesio, hierro, potasio, sodio, y litio. Podemos considerarlos en tres grandes grupos que no son fijos sino que se interfieren mutuamente.

    1º Rico en hierro con P.E. más alto de 3,08-5,20, generalmente su colores azul-verdoso, oscuro a negro.

    2º Los magnésicos con P.E. intermedio de 3,04-3,10 suelen ser de color pardo, amarilla o negra.

    3º Tipo alcalino con P.E. 3,01-3,06, que son los más importantes desde el punto de vista del joyero y suelen ser de color rojo, rosa, verde.

    Se han aplicado nombres diversos a ciertas variedades de colores como rubelita las de color ciclamen a sangre de pichón, con inclusiones que le dan un aspecto de rubí autentico. La indicolita de azul profundo e imita al zafiro, acroita incolora o suavemente verde, rosa o violeta raramente amarilla.

    Modernamente se ha suprimido el empleo de estos nombres que producen confusión y la turmalina se la nombra por su color en la forma siguiente: turmalina rosa, turmalina azul, etc, etc. Admitiendo toda gama de colores y también, aunque más raramente una turmalina puede tener dos o tres colores, según las zonas, por ejemplo, rosa verde y azul. Dur., 7-7,5; P.E. 3,07-3,15 (flota en yoduro de metileno.) Ind., 1,63-1,65, birrefringencia 0,018. Muy marcado el dicroísmo sobre todo en los colores verde y pardo.

    Cristaliza en el sistema trigonal con hábito prismático, estando estriadas longitudinalmente las caras del prisma.

    Es hemimorfico, o sea tiene distinta terminación en cada extremo, pero lo frecuente es que un extremo este perfecto o casi perfecto y el otro no.

    Se talla al estilo del brillante o la esmeralda y el lapidario tiene que prestar mucha atención a la forma de tallarlo porque debido al gran dicroísmo de la piedra debe tenerse muy en cuenta como realizarlo para evitar la absorción casi completa de la luz, según la dirección paralela a las aristas del prisma, sobre todo en los colores verde y pardo, siendo en los colores claros recomendable hacerlo normalmente a la tabal normal de las mismas.

    En el comercio suele encontrarse una variedad de color verde fuerte que se obtiene mediante tratamiento térmico que apenas presenta dicroísmo pudiendo incluso carecer de el, procediéndose utilizarlos como imitación de las “Esmeraldas del Brasil” nombre incorrecto y que no debe ser empleado, así como tampoco “zafiro del Brasil”.

    No existe en el mercado la turmalina sintética.


YACIMIENTOS


    Se encuentran en pegmatitas, granitos, depósitos aluviones.

    Importantísimo en Italia es el de la isla de Elba. El filón fue explotado por mucho tiempo, y de él se han extraído ejemplares bellísimos que han abastecido muchísimos museos del mundo.

    Se obtienen las turmalinas mediante ligeras excavaciones en la superficie de la tierra. Los hallazgos principales se hacen en el Brasil, Madagascar, Sudáfrica Occidental, Ceilán, U.S.A. y Siberia.

    Las turmalinas verdes del Brasil son ciertamente muy bellas, y se cotizan a buen precio, con la particularidad de que con la luz artificial dan la sensación de esmeraldas auténticas, y de ahí su gran aceptación.

    La elaboración de la turmalina, como toda gema, se obra en los talleres de labrar piedras. Se cortan con las sierras de diamante; se tallan en la rueda de carborundo, aplicando las facetas, para después pulimentarlas en los discos de un esmeril de marcha horizontal.

    Las operaciones de tallar turmalinas exigen una gran habilidad, pues durante este trabajo hay que tener en cuenta la dirección del así llamado eje C.

    Significado astrológico: como piedra de mes, pertenece la turmalina al mes de Marzo.

    Tiene gran aplicación en los laboratorios físicos, entre otras, para la confección de las llamadas “pinzas de turmalina”, destinadas a acusar la birrefringencia de otras piedras, y en polarizadores de la luz.

    Debido a la variedad de sus colores, se emplea en la sustitución de piedras de mayor valor, siendo suplantadas por otras y especialmente la de color verde con la esmeralda. El análisis determinara si se trata de una turmalina o de gema distinta.

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