VENTURINA O CUARZO AVENTURINA


    Debe su nombre  al latino Adventura, que quiere decir llegar.

    Se cuenta que la palabra aventurina es un vocablo medieval, pero en el caso presente tal denominación del cuarzo obedece al caso fortuito ocurrido a un artesano de Murano (Italia), el cual, por distracción, por “ventura”, dejo caer en el vidrio fundido residuos de limadura de metal, y consiguió involuntariamente una masa fundida de aspecto muy gracioso y agradable, y por ello recibió este producto tal denominación de Venturina.

    Es, pues, la venturina un cuarzo translúcido y generalmente opaco que tiene en su interior reflejos dorados y argentíferos, debidos a unas pajuelas brillantes contenidas en su masa, que parecen ser partículas micáceas coloreadas. El fondo participa de las tintas parda, rojiza, amarilla de miel, encarnada oscura, gris, verde azulada, negruzca, etc.

    Su composición es la misma del cuarzo, variedad criptocristalino; su dureza, igual a la del cristal de roca, y su brillo, vivo.

    Color amarillo, marrón, rojo o rojo oro, con muchos reflejos luminosos que le dan un aspecto muy singular. Dur., 7; P.E., 2,65; Ind, 1,54 a 1,56 es soluble al ácido fluorhídrico.

    Cuando se cristaliza se presenta en triexaedros, bien normales o con dilatación desigual de las caras prismáticas y piramidales.

    Los más bellos criaderos provienen de Rusia, en los Urales, cerca de Miask y Taganaya, en Siberia; también en la India, en el Tíbet y en Europa. En Alemania, Italia, Francia, Inglaterra y en Escocia se encuentra una variedad cuyos destellos son producidos por multitud de fisuras apenas perceptibles en la superficie, que ofrecen una sola reflexión de color amarillo de oro, y son más estimadas que otras calidades.

    En España se han encontrado ejemplares en las cercanías de Hojaruelo y en la Sierra del Guadarrama.

    Se labran en cabujón por ambos lados y por uno solo, empleándose en joyería principalmente en sortijas, broches de collares, rosarios broches, etc., en combinación con el oro.

    De sus imitaciones ya lo hemos consignado al principio: es una especialidad de Venecia, en Murano, y la formula más frecuente es la fusión de vidrio a base de sodio, potasio, magnesio ligeramente coloreado de oxido metálico y conteniendo en suspensión gran número de minúsculas partículas de oxido de cobre.

    Se indica también la siguiente fórmula:

    Arena, 250 partes; carbonato sódico, 100; carbonato cálcico, 50; bicromato potásico, 40, en la cual las briznas o pajuelas metálicas son a base de cromo en lugar de oro, que es similar al cobre.

    Lo hecho a base de cristal es monorrefringente, y el cuarzo es birrefringente, y no debe confundirse la venturina con la piedra del sol, ésta es menos dura: 6, y el cuarzo, 7.

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